“El objetivo del ascenso está grabado a fuego en el vestuario”

Pedro Leis, en un entrenamiento de preparación del playoff.
  • Pedro Leis destaca la ambición del equipo y la labor de Yago como entrenador

Santiago de Compostela, a 19 de junio de 2020.

Durante los dos últimos años, Pedro Leis ha sido un habitual en los entrenamientos de la SD Compostela. El capitán del Filial ha estado durante los dos últimos cursos a las órdenes de Yago Iglesias, entrenador que ya conocía de su etapa como juvenil, e incluso llegó a debutar en Liga la temporada pasada. Como voz autorizada, el jugador santiagués destaca la ambición que tiene el equipo de cara al playoff exprés, unas eliminatorias en las que espera que se logre el ascenso, por el bien del club, pero también de los aficionados y de la ciudad.

En primer lugar, ¿cómo llevas la vuelta a los entrenamientos después de tantos meses parado?

Con mucha ilusión, porque entrenar todos juntos significa que estamos superando el tema de la covid-19. A nivel de sensaciones, considero que hicimos un buen plan de preparación previa a los entrenamientos, tanto juntos, por vídeo llamada, como individualmente, por lo que llegamos con una buena condición física al punto de pisar el césped de nuevo.

Después de dos años entrenando regularmente con ellos, ¿cómo ves al equipo para el playoff exprés?

El vestuario tiene más hambre que nunca. Tanto jugadores como cuerpo técnico, juntos, forman un grupo muy ambicioso y eso se percibe en la intensidad e ilusión por el trabajo del día a día. El nivel de los entrenamientos es muy alto y el objetivo del ascenso está grabado a fuego en el vestuario.

¿En qué aspectos consideras que mejoró más el Compos este año respeto al curso pasado?

De entrada, hay un punto más de madurez que se adquiere inevitablemente con la experiencia. A partir de ese punto de experiencia, este Compos amplió los registros y recursos futbolísticos para afrontar los partidos. Por tanto, el equipo además de pulir sus puntos fuertes reforzó los débiles e incluso aprendió a manejar situaciones de partidos poco habituales, por lo que pueda pasar. Siempre hay un plan A, un plan B, un plan C.… uno para cada letra del abecedario.

¿Crees qué se conseguirá el ansiado ascenso en Balaídos?

Ojalá que así sea. Ya es bonito pensarlo, así que ojalá se materialice. Aparte de para jugadores, cuerpo técnico y directiva, creo que es un regalo para los aficionados. El Compos mueve una cantidad enorme de gente que hace mucho ruido en el Vero Boquete de San Lázaro y por todos los campos a los que se desplaza el equipo. A esto se suma la pena de que la afición no pueda vivirlo en primera persona, por lo que nada mejor que llevar el ascenso a sus casas. Y ya dejando la entidad de lado, creo que el ascenso implica un punto de nivel para sumar a la ciudad. Santiago ya es espectacular, así que sumarle el aliciente de mover y hacer vibrar a los aficionados cada fin de semana es, cuando menos, apasionante.

¿Sueñas con volver a jugar con el primero equipo en ese playoff exprés?

Sí, claro, pensar en la posibilidad de poder ayudar al equipo en un punto tan bonito de la temporada hace que el trabajo del día a día se afronte con una seriedad enorme. Así que trato de mantenerme preparado y estar listo por si el equipo lo necesitara.

A nivel personal, ¿qué te pide Yago en los entrenamientos?

El míster me pide, tanto a mí cómo a los compañeros, que pensemos mucho. Todo lo que me pide en el campo tiene un porqué y muchas veces consigue que me lleve inconscientemente el entrenamiento a la casa, en forma de pensar sobre qué hago bien, qué hago mal y cómo corregirlo. Además, ya en un plano más colectivo, no nos permite relajarnos. Por lo tanto, siempre me exige como a cualquier otro compañero dar el 100% en cada entrenamiento.

¿Qué destacarías de él como entrenador?

Yendo por orden, creo que en primer lugar destacaría su trabajo y su ilusión por esta profesión. Yago fue mi entrenador en mi etapa juvenil y lo que hace hoy con un grupo de Tercera División ya lo hacía con un grupo de chicos. Lleva toda la vida dejándose la piel en su trabajo, con más o menos recursos, lo cual de entrada merece un respeto que, a día de hoy, se refleja en los resultados y en la actitud de los jugadores de cara a él. Y ya en segundo lugar, tiene una personalidad que sumada al trabajo del que hablaba, forman una figura que se hace respetar, con dotes de mando y gestión del grupo. Es un entrenador que deja marca en el futbolista.

¿Y de los compañeros, es tan bueno el ambiente dentro del vestuario como se dice?

Sí, desde luego. Cualquier que entra a formar parte de este se acopla a la perfección. Sorprende la conexión que hay de cara a conseguir objetivos y de cara a pasarlo bien y divertirse, independientemente de las diferencias de edad. Da la sensación de que el grupo lleva junto muchos años. Este ambiente facilita mucho el trabajo dentro del campo y también fuera de este.

¿Qué supuso para ti, la temporada pasada, poder debutar en Tercera División con el Compos?

Para mí fue de lo mejor que viví en el fútbol hasta ahora. Saber que estaba jugando en un campo al que iba de pequeño a ver partidos desde la grada y con tanta historia, sumado a estarlo haciendo para el equipo de la ciudad y de forma oficial, compuso una combinación de sentimientos bastante especiales.

Toda la experiencia que llevas acumulada en estos dos años, ¿notas que te ayuda a mejorar como futbolista?

Probablemente, aprendí más en estos dos años que en toda mi vida. Gracias a compañeros y cuerpo técnico siempre tengo la sensación de que hay algo nuevo que aprender. Así es que trato de empaparme de todo lo posible en cada entrenamiento.

Pasando al filial, ¿qué crees que faltó este año para no acabar en posición de ascenso?

Pienso que el equipo tenía capacidad para finalmente conseguir la posición de ascenso de no ser por la situación de la pandemia. Quitando lo irremediable, quizá influyó que se formó un grupo nuevo prácticamente desde cero. No es sencillo encajar futbolísticamente a todo un grupo en el primero año. Ahora comenzará una nueva temporada en la que gran parte del grupo ya se conoce, lo cual puede simplificar enormemente el proceso.

¿Cuáles pueden ser las claves para lograr el salto a la Primera Regional a próxima temporada?

Siguiendo el hilo de la pregunta anterior, remarco la importancia de, ahora sí, haber formado un grupo de jugadores que se conocen a nivel personal y futbolístico. El método de trabajo se centra en el plan de grupo e individualmente podemos desprendernos de la carga de tener que aprender primero como juega el compañero: se quiere el balón al pie o en largo, que movimiento mío puede facilitarle el juego… una serie de pequeños detalles que, en conjunto, son tan importantes. Y ahora ya tenemos la experiencia de ese primero año. Muchos jugadores llegaban por primera vez a esta categoría encontrando un tipo de juego distinto al que practicaban como juveniles, por ejemplo. Ya para concluir, tampoco nos sorprende el tipo de partido que se puede dar con cierto equipo o en cierto campo. La siguiente temporada va a ser bien distinta para nosotros.

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