Borja Rey: “Me siento mucho mejor portero que cuando llegué en agosto”

  • Tras su debut, el arquero compostelanista alaba la gran temporada del Compos y lo mucho que creció a nivel personal en ella

Santiago de Compostela, a 5 de mayo de 2021.

A pesar de que no pudo ser con victoria, Borja Rey debutó el paso domingo en la Segunda División B y en un partido oficial con la SD Compostela. El portero santiagués vivió una gran experiencia, fruto del trabajo de todo el año, y se siente muy agradecido. Ayudando siempre a Pato, asegura que esta temporada fue la de mayor crecimiento personal, en todos los sentidos.

Sensaciones. Me sentí muy bien, le tenía algo de respeto, al principio, al partido, por ser el debut en el Vero Boquete, pero con el paso de los minutos, aunque ojalá fuera con una victoria y con la portería a cero, las sensaciones fueron buenas.

Partido del sábado. Creo que puedo jugar, pero no se sabe, hay que trabajar para merecerlo durante toda la semana.

Apoyo de Pato y Yago Iglesias. Cuando llega el momento de que espero que voy a debutar es en estos últimos partidos. Pato, durante todo el año, pero ahora más, me da muchos consejos y se lo agradezco, porque siempre me ayudó, y yo a él. Si estos días estoy debutando y tengo buenas sensaciones, en parte, es gracias a él. Y después, Yago también me apoyó mucho y cuando me dice que voy a debutar también me dio indicaciones. Estoy muy agradecido por la confianza, porque no creo que regale minutos a nadie.

Indicaciones de ellos. Sobre todo, Yago me dio indicaciones tácticas y técnicas, porque quiere ver reflejado su plan de partido en el campo, mientras que Pato, al ser compañero y amigo, me apoyó más en el aspecto sentimental, comentándome de que hiciera lo que sé y que estuviera tranquilo.

El gol encajado. Pienso que en el gol, me encara con facilidad, porque llega en una acción en la que saltamos mal a la presión, pero pienso también que quise aguantar mucho más de pie. Lo demás fue que me la coló por el único sitio que podía, porque estaba cerradísimo, pero al final es un mal ajuste por parte de todos.

Crecimiento personal. En el ámbito personal, repetiría esta temporada, sin duda, aunque sea con pocos minutos. De lo que llevo jugado al fútbol, en mi corta carrera, fue el crecimiento personal más grande que vi en mí. Pienso mucho en lo que pude mejorar o empeorar, y simplemente todo fue a mejor, tanto a nivel técnico, táctico como mental, porque me siento mucho mejor portero que cuando llegué en agosto, por lo que lo repetiría mil veces. Tanto por compañeros, cuerpo técnico y por mí, me siento muy bien, muy a gusto y fue una temporada de diez no, de once.

El nivel del equipo. La primera fase pasó mucha factura. Entramos en un grupo en el que los diez equipos te exigían al máximo y partidos como el Deportivo, Racing o Pontevedra son de una exigencia terrible y ahí el equipo estuvo de diez. La semana que ganamos en Pontevedra, fue una semana de calma, pero el siguiente domingo ya había que estar a tope. Con el objetivo alcanzado en Zamora, aunque quieras que no, estar al 100% es muy complicado y encarar los últimos encuentros es difícil. Puede ser qué haya algo de relajación en ciertos momentos de los últimos encuentros, pero es normal, porque la exigencia de la primera fase fue brutal.

Futuro de la plantilla. Hay un poco de incertidumbre de cómo quedarán las cosas, porque muchos jugadores acaban contrato, por lo que Casti tendrá un duro verano para conformar la plantilla. Por mí, ojalá sigan todos, porque es un grupo brutal, tanto el míster como el propio equipo, pero por ahora se respira tranquilidad, porque es un vestuario donde se habla todo abiertamente. Al final, la gente tiene que buscar su futuro, si sale una oferta más atractiva o que piensa que es mejor, porque no vas a ir, el fútbol es así. Puedes tenerle un cariño especial al Compostela y recordarlo cómo una muy buena etapa, porque se alcanzó un ascenso y una gran temporada en Segunda B, y Santiago merecía algo así, pero al final el fútbol se trata también de crecer.

Adaptación al estilo del Compos. Cuando fiché en el Compos, lo que tenía en la cabeza era que Pato, siendo un gran portero, partía con la ventaja de tener muchos años a sus espaldas, conocer ya al míster y adaptarse muy bien al estilo del equipo. Por eso, al principio, el objetivo fue adaptarme al Compostela, porque no estaba al ritmo de ellos, y ahí intentaba aprender de Pato, preguntándole mucho, y la cabeza estaba en el entrenamiento, en crecer, esforzarme y dejar la piel. Con el paso del tiempo, estando más adaptado a lo que es el Compos, lo disfruto muchísimo.

El vestuario. Fue brutal. No había vivido nunca algo así, ni en el fútbol base. Es cómo ir a comer con la familia, es increíble. En parte, es gracias a los que llevan más años aquí, hay gente que ya lleva tiempo aquí y para mí es espectacular el trato que hay, se llevan todos genial y además todos me acogieron muy bien.

El formato de la Segunda RFEF. Ya parece que vuelve la normalidad de cara a la temporada próxima, pero va a ser igual de exigente, porque los equipos que ascendieron de los gallegos van a poner las cosas muy difíciles y los que siguen serán muy complicados. La exigencia será brutal también, aunque siendo más jornadas, se pueden permitir ciertos traspiés, pero pocos.

La figura de Yago Iglesias. El trato con Yago, desde el primer día, fue muy bueno. Mi objetivo principal, al principio, era el entrenamiento, y él me decía que me fuera adaptando, que no tuviese miedo a probar ni a fallar, porque venía de otro equipo que no jugaba así. A mi parecer, es un entrenador que tiene las cosas muy claras, que le da mucha importancia a la semana, a cada minuto del entrenamiento y si debuto, al final, es porque cree que lo merezco. Lo definiría como un entrenador justo y de semana, por así decirlo.

Borja Rey, durante el partido de este pasado domingo contra el Marino de Luanco. Foto: Amadeo Rey.

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