Adaptarse a Miramar para sacar los tres puntos

  • Rodri espera un equipo capaz de mostrar su mejor cara, en base a lo que le requiera el terreno de juego

Santiago de Compostela, 4 de marzo de 2022.

La SD Compostela vuelve a la carretera este domingo (17.00 horas) para medirse al Marino de Luanco en Miramar. Los blanquiazules, tras la doble cita en el Vero Boquete, quieren volver a la senda de la victoria como visitantes. Con muchas ganas y pendientes del estado del terreno de juego, los nuestros quieren los tres puntos en Asturias.

Esta tarde, en rueda de prensa, Rodri analizó la previa del duelo, destacando la importancia de competir con la humildad que caracteriza a este equipo y adaptándose a lo que requiera el encuentro.

Jugadores disponibles. En principio, esperamos que estén todos disponibles, pero hay problemillas que llevamos arrastrando todas estas semanas y seguramente hasta el sábado por la mañana, que daremos una convocatoria, no sabremos con quien podremos contar. Hay cuatro/cinco futbolistas que arrastran molestias o golpes, lo normal de estas alturas de la temporada y con la racha que estamos llevando últimamente, sobre todo en el centro del campo.

Centro del campo. Pablo Antas lleva semanas parado y tiene que coger ritmo. La semana pasada no pudimos contar con Samu y Baleato. Fer viene de semanas atrás arrastrando sobrecargas. Jordan tuvo muchos problemas a principio de temporada y tampoco lo queremos forzar en exceso. Es la línea que más me preocupa porque es el eje de todo. Defensivamente estamos bien, arriba la gente está generando cosas y nos falta que nos respeten más las lesiones y este tipo de problemillas, para que esta gente pueda tener continuidad y poder elegir.

El encuentro pasado. El Arenteiro es un equipo que maneja bien los partidos, que destruye mucho. Consiguieron llevar el duelo a su terreno, con poco ritmo, excesivas protestas y seguramente no supimos leerlo bien. Con todo, la clave para mí fue el partido del miércoles, porque no estamos frescos de piernas y no fuimos capaces de meterle el ritmo que nos gustaría. A parte el campo, así como el miércoles estaba rápido, el domingo no lo estaba tanto. En cualquier caso, creo que, de las pocas ocasiones, merecimos ganar, no fuimos capaces y lo que nos queda es levantar la cabeza y seguir trabajando.

El partido contra el Marino. El domingo condicionará mucho el terreno de juego. Entiendo que estará blando, que con el paso de los minutos se embarrará y tenemos dos planes de partido preparados. En esta categoría, uno de los aspectos más importantes es poder adaptarte a distintos contextos. Allí tendremos un contexto totalmente distinto al que nos podemos encontrar en San Lázaro, tendremos que desarrollar otro fútbol distinto, ni mejor ni peor, sino distinto; y vamos con toda la ilusión, con la humildad que nos caracteriza siempre y sabiendo que tendremos que trabajar mucho para sacar algo.

Miramar. Es hierba natural, pero es un terreno que cambia mucho a lo largo del año. Ahora, con las lluvias de esta última semana y viendo los precedentes de los últimos meses, el campo estará muy blando. Lo normal es que se levante, que esté resbalizo y que condicione el juego combinativo. Tenemos que adaptarnos a otro tipo de juego, de más disputa y segundo balón. Hemos estado preparándolo concienzudamente, sabiendo la importancia que tiene, porque para estar arriba hay que ganar, no sólo vale con empatar. Vamos convencidos de ello, con una idea clara de lo que tenemos que hacer y ojalá tengamos la pizca de suerte necesaria para poder sacar los tres puntos.

Plan a seguir. Depende del estado del terreno de juego. En Llanera sabíamos lo que nos íbamos a encontrar, que era un campo muy pequeño, pero de artificial. Seguramente prefiero eso a lo que me encontré el día de Ceares, que era impracticable. Tenemos dos planes de partido y en función de cómo veamos el terreno de juego, iremos variando cosas.

El rival. Es un equipo que está muy adaptado a su terreno de juego, con una defensa fuerte y por dentro futbolistas con mucho recorrido en esta categoría y superiores, y de mucha calidad. Tenemos que intentar meter un ritmo de juego alto, porque ahí sufren, e intentar adaptarnos al terreno de juego.

Compartir en Redes Sociales